
Muchos usuarios/as han denunciado el gran incremento que han sufrido los precios de aviones, autobuses o coches de alquiler a partir del cierre del transporte ferroviario que une Andalucía con la Meseta. Viajar de Málaga a Madrid en avión podía costar más de 300 euros, algo imposible de asumir para muchas personas que se encontraban el lunes por la mañana en la estación de tren y tenían que viajar fuera de Andalucía por trabajo; se ha informado de casos particularmente graves, como el de unas turistas colombianas, que tenían el avión de vuelta a su país en Madrid a las tres de la tarde y no encontraban transporte disponible o dentro de su presupuesto.
La mayoría de las plataformas, online y sin que el factor humano interfiera, actúan a través de la ley de oferta-demanda, a veces en su forma más salvaje, pero en el caso de lo ocurrido esta semana no era un afán de viajar de las personas que se encontraban en Andalucía, sino era una necesidad. En teoría, las subidas abusivas de precios están prohibidas cuando se producen en situaciones declaradas emergencia de protección civil, reguladas en la Ley 17/2015 del Sistema Nacional de Protección Civil. El Real Decreto ley 1/2007, que aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de Consumidores y Usuarios, fue modificado en noviembre de 2024 tras la DANA con el objetivo de blindar a los consumidores frente a prácticas especulativas en momentos de catástrofe. El problema es que el accidente ferroviario producido en Adamuz no se recoge dentro de lo que se denomina emergencia de protección civil, es decir, esta alza de los precios no es ilegal.
Por todo ello, Unión UATAE Andalucía pide al Ministerio de Consumo que declare este tipo de accidentes como emergencias graves y así puedan estar cubiertos por la ley 1/2007. En opinión de la Organización, las grandes empresas no pueden aprovecharse del dolor de las personas para ganar más dinero. Una vez más se demuestra la poca humanización de las grandes plataformas y la lacra de convivir con aplicativos en los que ninguna persona está al frente. “Estas situaciones deben hacernos reflexionar sobre la importancia de cuidarnos entre nosotros y de cuidar de quienes están al frente de sus negocios, personas humanas que sienten”, declara Pepe Galván, Secretario General de Unión UATAE Andalucía. Galván pide tomar como ejemplo a la actuación de personas trabajadoras autónomas como las del taxi durante la COVID o en catástrofes naturales, cuando estos/as trabajadoras pusieron a disposición de multitud de usuarios sus vehículos para transportar a quienes lo necesitaban. En Adamuz, el pueblo cordobés azotado por este accidente, se ha podido ver la solidaridad de sus vecinos llevando todo lo necesario para las personas que pasaban la noche en el pabellón del municipio, la hostelería que no cerró en toda la noche para dar de comer a personas heridas, familiares, personal sanitario o periodistas y, por supuesto, a esas/esos vecinos que acudieron al lugar del accidente a ayudar a quienes se encontraban atrapados.
“Siempre hay un trabajador/a autónomo/a cuando lo necesitas, ya sea por su negocio o porque, como tú, es una persona que sabe lo que puedes sentir, te entiende y se pone en tu lugar. Estamos perdiendo el factor humano en nuestro día a día, no tendrían que llegar estas situaciones para darnos cuenta de lo importante que somos”, incide Galván. En esta ocasión, Unión UATAE Andalucía, no solo viene a defender los derechos de las personas que trabajan por cuenta propia en Andalucía, sino de todas las personas que ven olvidados sus derechos como consumidores. El apoyo del sector del autoempleo andaluz se encuentra dentro del proyecto ‘Consolidando y reinventando el autoempleo en Andalucía. El avance colectivo’ que será presentado a la Consejería de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo de la Junta de Andalucía.
